lunes, 31 de mayo de 2021

La muerte de un joven de 19 años no se debe normalizar..

 El motociclismo de velocidad es una actividad peligrosa


por su propia naturaleza. A fin de cuentas, se trata de subirse en un vehículo que supera con holgura los 200 kilómetros por hora en el que, al margen del casco y el mono de protección, la carrocería es el propio cuerpo del piloto. Los competidores son conscientes de esta circunstancia, la asumen con naturalidad (no falta quien dice que el riesgo aporta un punto de emoción que lo hace todo más apasionante) y se entrenan duramente para estar preparados si ocurre un accidente.

Por eso, afortunadamente, casi siempre que una moto se cae en un circuito la cosa no tiene mayores consecuencias. Magulladuras, algún raspón, huesos rotos si el trompazo es particularmente violento. En muy pocas ocasiones llegamos a tener que lamentar tragedias. Pero aun así, a veces ocurre.

Este mismo fin de semana, durante la disputa del Gran Premio de Italia en el circuito del Mugello, a poca distancia de Florencia, tuvimos la desgracia de ver una de ellas. Durante la Q2 de los entrenamientos oficiales para la categoría Moto3, el pasado sábado, el suizo Jason Dupasquier perdió el equilibrio en un cambio de rasante y se fue al suelo, con la mala suerte de que Ayumu Sasaki, que venía justo detrás, no pudo evitar golpearle. Aunque un helicóptero tardó apenas unos minutos en trasladarle a un hospital cercano, fue imposible salvar su vida.

Los médicos estuvieron todo un día intentándolo, pero las heridas sufridas fueron demasiado graves. La noticia del fallecimiento se conoció el domingo, cuando ya se habían disputado las carreras de Moto3 y Moto2 pero no había comenzado aún la de MotoGP. La solución por la que optó la organización fue guardar un minuto de silencio antes de la última prueba y después continuar como si nada hubiera pasado..


Esta decisión fue tremendamente criticada por muchos pilotos, que consideran que lo adecuado habría sido que, como muestra de respeto, el Gran Premio se suspendiera. "Fue difícil salir a pista. No por el lado deportivo, sino por el humano. Me siento sucio al pensar que hemos corrido en el mismo circuito en el que murió ayer un chico de 19 años. No lo considero una cosa normal, pero no estamos en una posición de pararnos", protestó Danilo Petrucci.

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