jueves, 19 de abril de 2018

El hallazgo inusual en una isla de Japón que podría cambiar la economía mundial

Se trata, a todas luces, de un descubrimiento inusual: un islote japonés contiene reservas
insólitas de raros y codiciados minerales, capaces de satisfacer la demanda mundial de estos durante siglos.
Los depósitos, estimados en 16 millones de toneladas, se encuentran a una profundidad de 5.700 metros, a unos 250 km al sur de la isla Minami-Torishima en el Océano Pacífico, en la zona económica exclusiva de Japón frente a la cadena de islas Ogasawara, 2.000 kilómetros al suroeste de Tokio.
El descubrimiento fue anunciado por un equipo que involucró a la Universidad de Waseda, la Universidad de Tokio y la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología de la Tierra Marina (JAMSTEC).
Los científicos recolectaron muestras mediante la perforación en 25 ubicaciones en una zona que mide aproximadamente 2.500 kilómetros cuadrados utilizando un buque de perforación de aguas profundas suministrado por JAMSTEC, reportó el diario japonés Asahi Shimbun.
Se estimó que los depósitos contienen suficiente disprosio -que se utiliza en la producción de automóviles híbridos- para 730 años, y 420 años de terbio, que se utiliza en discos magneto-ópticos, entre otras cosas.

Su importancia para la economía

Este tipo de minerales raros son una serie de 17 elementos químicos relativamente abundantes en la corteza de la Tierra, según el Servicio Geológico de EE. UU. Sin embargo, es poco común encontrar una concentración de ellos lo suficientemente grande como para extraer beneficios económicos.
Son indispensables en la fabricación de piezas para vehículos eléctricos y otros productos de alta tecnología. China tiene la mayor parte del mundo de tales recursos, pero el descubrimiento en Japón lo acerca al gigante asiático en cuanto a esas reservas naturales.
El itrio, otro de los metales incluidos en este descubrimiento reciente, se puede usar para fabricar lentes de cámara, superconductores y pantallas de teléfonos celulares.
El equipo descubrió, además, que esos minerales raros se concentran en granos de fosfato de calcio biogénicos en los lodos de los fondos marinos y ha desarrollado un método para recuperar el fosfato de calcio del lodo al hacer que la concentración de metales de tierras raras sea 2,6 veces mayor usando tecnología centrífuga.
Las pruebas realizadas en un laboratorio en tierra demostraron que el método podría reducir drásticamente los costos de extracción al reducir el volumen de barro levantado del lecho marino, dijeron los miembros del equipo investigador.
Los hallazgos fueron publicados en la edición en línea de la revista británica Scientific Reports el 10 de abril.


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